Escuchamos
Eso del rockyrollo me empezó a tirar desde adolescente. Por eso, y porque se que son multitud quienes pueden llegar a compartir este venenillo, pretendo dejar en este espacio mis filias y mis fobias musicales
Siempre desde una óptica de quien vibra con ella -la música, claro- a pesar de no distinguir el «fa» del «re» ni haber tocado nunca flautas… ni guitarras. Bienvenidos a mi universo sónico, la banda sonora de mi vida y mis recuerdos. Soy publicista, sí, pero aquí seré su DJ favorito.
PETER GABRIEL
SO • 1986
El quinto álbum de estudio de Peter Gabriel supuso mi reconciliación definitiva con el flautista británico tras su airada salida de mi grupo de cabecera durante mi incipiente juventud. Nunca llegué a perdonar que la lucha de egos establecida entre el frontman, Gabriel, y el batería, Phil Collins, destrozara la excelencia de esa experiencia musical que fue el mejor grupo de rock progresivo -con el permiso de los Yes de Anderson, Howe, Bruford y Wakeman- de la historia rockera. Me costaría enumerar la cantidad de veces que escuché su «Foxtrot», o las que me emocioné con todos y cada uno de los temas de su opera «The Lamb lies down on Broadway».
El caso es que me dolió tanto la partida de Gabriel como la descarada apropiación de Collins del proyecto Genesis, lo que me llevó a escuchar las propuestas musicales de ambos con demasiado recelo como para disfrutarlas como debían.
De los cuatro trabajos anteriores de Gabriel solo recuerdo que me gustaron temas concretos, pero no acababa de encontrarles una coherencia conceptual con la que llegara a emocionarme como lo había hecho cuando militaba en Genesis. Pero cuando escuché el «So» comprendí que aquella volvía a ser la voz rasgada y lastimera que tan adentro me había llegado años antes. Este es uno de los pocos álbunes que, aun hoy, soy capaz de escuchar entero. Me costaría elegir alguno de sus cortes, pero si tuviera que hacerlo me quedaría con el «bailable» «Sledgehammer» (en dura competencia con «Big Time») y la intimista «Don’t Give Up» cantada al alimón con Kate Bush.
En «So» hay que hacer una mención especial al trabajo de su productor, el músico canadiense Daniel Lanois (productor de U2, Neville Brothers, Dylan, Willie Nelson, Neil Young), quien supo dotar a las composiciones de Gabriel de una atmósfera común que dota al álbum de cierta continuidad conceptual que facilita su escucha de manera ininterrumpida, sin que ninguno de sus temas desentone del que precede o sucede.
Un grandísimo trabajo, exponente máximo de lo que se hizo en los 80’s al amparo de la llamada «World Music». Para mí es simplemente Pop… y del mejor.
MANASSAS
MANASSAS • 1972
Imagina vivir en una época en la que conviven Tupamaros, Hugo Banzer, Idi Amín, Charles Manson, Septiembre Negro, la Rolls Royce quiebra, el hombre regresa por tercera vez de la Luna, los cosmonautas rusos de la Soyuz 11 mueren en el espacio, muere Jim Morrison, John Lenon lanza “Imagine”, se celebra el “Concierto para Bangla Desh”, abre el parque Disney en Orlando…
Imagina que eres ese genio a la sombra de Neil Young y David Crosby llamado Stephen Stills y que tienes dentro de ti tanto amor al country como al blues, a la música fronteriza latina, al folk y al rock. Imagina que te da por querer utilizar el nuevo juguete sonoro electrónico ideado por Robert Moog, tan de moda en la escena musical de aquellos años. Imagina que tienes a tu lado a figuras de The Byrds y de Flying Burrito Brothers para acompañarte en tus imaginaciones sonoras hechas canciones. ¿Te lo imaginas? ¿Sí? Entonces ya sabes de qué va “Manassas”, el primer y mítico album de la banda del mismo nombre que Stills imaginó en 1972.
“Manassas” es un magnífico trabajo que llegó a alcanzar el puesto número 4 en la lista de álbunes exitosos en la prestigiosa lista Bilboard. Es un doble LP estructurado en base a la línea sonora de las canciones que conforman cada cara: la cara 1 se llama “The Raven” y en ella se desarrollan temas con ritmos de rock y latinos; la cara 2, denominada “The Wilderness”, está dedicada al bluegrass y al country; “Consider” ocupa la cara 3 y presenta temas de folk y folk-rock; la 4 y última (“Rock’n Roll Is Here To Stay”) navega entre el rock y el blues.
Cualquiera de las piezas que presenta este doble LP son merecedoras de escucharse con atención y, si eres un buen gourmet musical, seguro que serás capaz de disfrutarlas desde la primera a la última. Ya te adelanto que el trabajo de Stephen Stills (voz y guitarra), Chris Hillman (voz y guitarra), Al Perkins (pedal steel guitar, voz), Paul Harris (órgano, piano), Dallas Taylor (batería), Calvin Samuels (bajo) y Joe Lala (congas, percusión, voz) merece muy mucho la pena. Y Bill Wyman (sí, el de los Rolling Stones) ayuda un poquito con el bajo. Enjoy!
escuchamos
Eso del rockyrollo me empezó a tirar desde adolescente. Por eso, y porque se que son multitud quienes pueden llegar a compartir este venenillo, pretendo dejar en este espacio mis filias y mis fobias musicales
Siempre desde una óptica de quien vibra con ella -la música, claro- a pesar de no distinguir el «fa» del «re» ni haber tocado nunca flautas… ni guitarras. Bienvenidos a mi universo sónico, la banda sonora de mi vida y mis recuerdos. Soy publicista, sí, pero aquí seré su DJ favorito.
PETER GABRIEL
SO • 1986
El quinto álbum de estudio de Peter Gabriel supuso mi reconciliación definitiva con el flautista británico tras su airada salida de mi grupo de cabecera durante mi incipiente juventud. Nunca llegué a perdonar que la lucha de egos establecida entre el frontman, Gabriel, y el batería, Phil Collins, destrozara la excelencia de esa experiencia musical que fue el mejor grupo de rock progresivo -con el permiso de los Yes de Anderson, Howe, Bruford y Wakeman- de la historia rockera. Me costaría enumerar la cantidad de veces que escuché su «Foxtrot», o las que me emocioné con todos y cada uno de los temas de su opera «The Lamb lies down on Broadway».
El caso es que me dolió tanto la partida de Gabriel como la descarada apropiación de Collins del proyecto Genesis, lo que me llevó a escuchar las propuestas musicales de ambos con demasiado recelo como para disfrutarlas como debían.
De los cuatro trabajos anteriores de Gabriel solo recuerdo que me gustaron temas concretos, pero no acababa de encontrarles una coherencia conceptual con la que llegara a emocionarme como lo había hecho cuando militaba en Genesis. Pero cuando escuché el «So» comprendí que aquella volvía a ser la voz rasgada y lastimera que tan adentro me había llegado años antes. Este es uno de los pocos álbunes que, aun hoy, soy capaz de escuchar entero. Me costaría elegir alguno de sus cortes, pero si tuviera que hacerlo me quedaría con el «bailable» «Sledgehammer» (en dura competencia con «Big Time») y la intimista «Don’t Give Up» cantada al alimón con Kate Bush.
En «So» hay que hacer una mención especial al trabajo de su productor, el músico canadiense Daniel Lanois (productor de U2, Neville Brothers, Dylan, Willie Nelson, Neil Young), quien supo dotar a las composiciones de Gabriel de una atmósfera común que dota al álbum de cierta continuidad conceptual que facilita su escucha de manera ininterrumpida, sin que ninguno de sus temas desentone del que precede o sucede.
Un grandísimo trabajo, exponente máximo de lo que se hizo en los 80’s al amparo de la llamada «World Music». Para mí es simplemente Pop… y del mejor.
MANASSAS
MANASSAS • 1972
Imagina vivir en una época en la que conviven Tupamaros, Hugo Banzer, Idi Amín, Charles Manson, Septiembre Negro, la Rolls Royce quiebra, el hombre regresa por tercera vez de la Luna, los cosmonautas rusos de la Soyuz 11 mueren en el espacio, muere Jim Morrison, John Lenon lanza “Imagine”, se celebra el “Concierto para Bangla Desh”, abre el parque Disney en Orlando…
Imagina que eres ese genio a la sombra de Neil Young y David Crosby llamado Stephen Stills y que tienes dentro de ti tanto amor al country como al blues, a la música fronteriza latina, al folk y al rock. Imagina que te da por querer utilizar el nuevo juguete sonoro electrónico ideado por Robert Moog, tan de moda en la escena musical de aquellos años. Imagina que tienes a tu lado a figuras de The Byrds y de Flying Burrito Brothers para acompañarte en tus imaginaciones sonoras hechas canciones. ¿Te lo imaginas? ¿Sí? Entonces ya sabes de qué va “Manassas”, el primer y mítico album de la banda del mismo nombre que Stills imaginó en 1972.
“Manassas” es un magnífico trabajo que llegó a alcanzar el puesto número 4 en la lista de álbunes exitosos en la prestigiosa lista Bilboard. Es un doble LP estructurado en base a la línea sonora de las canciones que conforman cada cara: la cara 1 se llama “The Raven” y en ella se desarrollan temas con ritmos de rock y latinos; la cara 2, denominada “The Wilderness”, está dedicada al bluegrass y al country; “Consider” ocupa la cara 3 y presenta temas de folk y folk-rock; la 4 y última (“Rock’n Roll Is Here To Stay”) navega entre el rock y el blues.
Cualquiera de las piezas que presenta este doble LP son merecedoras de escucharse con atención y, si eres un buen gourmet musical, seguro que serás capaz de disfrutarlas desde la primera a la última. Ya te adelanto que el trabajo de Stephen Stills (voz y guitarra), Chris Hillman (voz y guitarra), Al Perkins (pedal steel guitar, voz), Paul Harris (órgano, piano), Dallas Taylor (batería), Calvin Samuels (bajo) y Joe Lala (congas, percusión, voz) merece muy mucho la pena. Y Bill Wyman (sí, el de los Rolling Stones) ayuda un poquito con el bajo. Enjoy!
FOCALIZADOS EN TI
Impulsados por la pasión por las marcas, el diseño y la innovación
Sabemos que cada proyecto es único, pero también nuestro recorrido profesional nos permite abordarlo con todo lo aprendido de los proyectos anteriormente realizados.
Ofrecemos un conjunto integral de soluciones aplicadas a medida a través de un enfoque basado en la experiencia y el pensamiento estratégico para poder ofrecer a nuestros clientes los resultados adecuados al desarrollo de su marca. Nuestra filosofía se basa en ofrecer soluciones gráficas honestas, perdurables y sin estridencias, donde la idea se antepone a la estética.
Diseñando marcas al servicio de clientes y agencias.
Bocetos para proyectos y trabajos.
Jornadas de trabajo empleadas para proyectos y trabajos.
FAQ
¿Influye la marca en la imagen de una empresa?
Rotundamente sí. La marca (el logotipo) transmite valores intangibles por sí mismo y comunica con su sola presencia mensajes sobre la filosofía, posicionamiento y principios de la empresa a la que “representa”.
¿Merece la pena contratar a un profesional para diseñar el logo de un negocio o una empresa?
Si queremos que lo que comunique visualmente nuestra marca sea exactamente lo que debe y se desea comunicar, debemos acudir a un profesional formado adecuadamente para conseguirlo y no fiarnos de la destreza del cuñao que tengamos más a mano para ahorrarnos el chocolate del loro. ¿Nos pondríamos en manos de alguien que no fuera cirujano para operarnos de una cardiopatía, por ejemplo?.
¿Deben primar los gustos estéticos al criterio de un profesional del diseño en el proceso de creación de un logotipo?
En diseño gráfico, la máxima “el que paga, manda” no es sinónimo más que de evitar conflictos superficiales y entregar al cliente un producto del que, tarde o temprano, acabará por defraudar por la vía de los hechos.